Google+Find us on Google+
¿Necesita una niña de 10 años un smartphone con conexión a internet?
SociedadÚltima Hora

¿Necesita una niña de 10 años un smartphone con conexión a internet?

El instituto nacional de ciberseguridad junto con la oficina de seguridad del internauta acaban de publicar la “guía para uso seguro y responsable por los menores, itinerario de mediación parental”. Para los lectores con prisas comunicarles que en mis próximos vídeos iré analizando esta guía que aporta interesantes consejos pero obvia una importante cuestión que implica un análisis más profundo de la tecnología.

                    ¿Que efecto tiene el uso de la tecnología a edades tempranas?

La incursión de las T.I.C ha sido veloz y la conexión permanente y móvil un suceso actual, observar estos fenómenos es complicado y estudios longitudinales que analicen a lo largo del tiempo los hechos y establezcan conclusiones sobre temas que nos preocupan no hay muchos. Todo es muy reciente.

  • ¿Se concentran peor o mejor los jóvenes que tenían Internet en su móvil a la edad de 10 años?
  • Los niños que interactúan con tabletas a temprana edad ¿en qué se diferencian de aquellos que no lo hacen? ¿Repercute esto en sus habilidades sociales?
  • ¿Han influido las nuevas tecnologías en los umbrales de frustración de los jóvenes?
  • El acceso a las redes sociales por parte de los menores, ¿de qué manera ha modificado su forma de relacionarse?
  • ¿De qué manera la tecnología está cambiando el cableado neuronal de los más pequeños?

Demasiadas preguntas y pocas respuestas, la rápida incursión de las T.I.C y la franja de edad de los usuarios hacen de este un caso sin precedentes en la historia de la humanidad. Las diferentes tecnologías están totalmente integradas en el modo de vida de las personas en las actuales sociedades post-industriales, la hiperconectividad y la movilidad mueren de éxito, la idea de un ciborg mitad hombre, mitad máquina ha dejado de ser una utopía para convertirse en algo tangible aunque no sabemos el efecto que tendrá a medio o largo plazo sobre las personas.

En España el uso de teléfonos inteligentes y tabletas a temprana edad ha hecho que nos interesemos por los hábitos y usos de los menores con las T.I.C. Tímidamente, debido a lo costoso de estas investigaciones y a la escasa inversión pública en este campo, vamos conociendo datos, esta guía es fruto del interés de las instituciones por el tema.

El público adulto es el destinatario del manual pero: ¿en qué consiste la mediación parental? Básicamente; la educación digital que debemos transmitir a los menores los padres, adultos o tutores. Debemos enseñar al menor a utilizar la tecnología teniendo en cuenta la privacidad, la seguridad, la prevención de riesgos y todo lo relacionado con el buen comportamiento en línea basado en el respeto a los demás y las buenas prácticas en la red.

La guía establece pautas de uso y premisas según la edad. Las T.I.C son enormemente atractivas para los menores que demandan tecnología, ocio y comunicación. Las empresas lo saben y tienen en este segmento de mercado un porcentaje importante de clientes que no quieren perder, la presión sobre este nicho va en aumento. Los altos ingresos obtenidos por las multinacionales, la aceptación y demanda de los productos por parte de la población y la continua innovación tecnológica del sector capaz de ofrecer  novedades a los consumidores hacen de este mercado un importante centro de conflicto entre lo que hacen los menores y lo que deberían, entre lo que compramos y lo que necesitan, entre los beneficios y las consecuencias negativas.

Este es un debate que no debemos pasar por alto, se trata de regular el uso de las tecnologías por tramos de edad en función de estudios científicos que aporten claridad sobre los beneficios o perjuicios del uso entre los menores. Probablemente no necesitamos una regulación a golpe de ley, pero si un pacto o consenso general que impregne a la sociedad de responsabilidad en esta materia, que sea adoptada de forma voluntaria por la mayoría.

Los niños nacen rodeados de tecnología desde el primer instante, a partir del primer año de vida mantienen una relación con móviles y tabletas, a los 10 años su primer Smartphone, utilizan servicios de mensajería instantánea, acceden a internet desde su teléfono y empieza la hiperconectividad, la conexión a Internet 24 horas al día debido a la movilidad de los dispositivos.

Que debemos educar digitalmente a nuestros menores es algo que tenemos claro, que debemos empezar cuanto antes a educarlos también, pero en mi opinión los efectos de la hiperconectividad entre otros hábitos y usos a edades tempranas no están estudiados con rigor debido a lo reciente del fenómeno. Es poco probable que un estudio que tenga como fuente de financiación una multinacional de las telecomunicaciones indague sobre las consecuencias nocivas de la tecnología en los menores de forma concluyente y muestra de ello es, que ningún estudio financiado por ellas profundiza o indaga en el tema tabú de las comunicaciones, “La Radiación y los efectos nocivos sobre la salud” o la relación entre “Tecnología y medio ambiente”, suelen tocar los temas conflictivos superficialmente, una tecnología que ha convertido a la sociedad en global, debe ser estudiada con el mismo prisma, todas las cuestiones por muy incomodas que resulten tienen que ser tratadas.

 ¿Necesita una niña de 10 años un smartphone con conexión a internet?

Esta es una de las varias preguntas que debería ser estudiada, analizada y contestada con urgencia y exige un debate serio. Existen regulaciones en materia de tráfico, consumo de alcohol, juego… que protegen a los menores de hábitos que en ausencia de madurez biológica y psíquica y de modo excesivo son perjudiciales. En relación a la conectividad móvil sabemos que está pasando, pero no si el uso que los jóvenes hacen de las T.I.C y a las edades que lo hacen es beneficioso o perjudicial para ellos. Consumen contenidos pero los que crean son pocos. Utilizan Internet como herramienta de comunicación y ocio pero solo en la escuela se fomenta el uso educativo de las T.I.C. Con tecnología en las casas, en los colegios, en los centros de ocio la cuestión de la hiperconectividad móvil debería ser estudiada y regulada con urgencia poniendo en la mesa el debate y contrarrestando la presión de gigantescas empresas cuyo principal interés son los beneficios.

Photo credit: nicholasjon

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *